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16 Marzo 2017

Yo respeto, tú respetas, ¡todos nos respetamos!

El respeto es un derecho que todos podemos exigir, pero ¿sabemos realmente de qué se trata? Hablemos de él.

Seguramente has escuchado que el respeto se trata de valorar, entender y tolerar a los demás, de darle importancia a sus opiniones y de buscar siempre el bienestar de todos, porque somos seres sociales y vivimos en comunidad. Sin embargo, hay situaciones en las que vale la pena pensar en algo muy importante: el respeto hacia ti mismo. Si ser respetado es tu derecho, ¿cómo puedes exigirlo?
 

 

“¡Yo soy grande, tú pequeño!”

Muchas veces los adultos no pueden entender los pensamientos de los niños, pero eso no quiere decir que siempre tengan la razón. Por eso, si un adulto te dice que su palabra vale más que la tuya porque es más grande que tú, puedes explicarle que aunque seas un niño también puedes entender la situación y tu opinión merece ser escuchada y respetada.

 

“Es un secreto, no le cuentes a nadie”

Un secreto es algo que un amigo te cuenta y no debes compartir con nadie más, pero hay situaciones en las que los secretos lastiman y es mejor contarlos para buscar que esa situación que te molesta (o que molesta a alguien cercano a ti), cambie. Por ejemplo, si una persona te hace algo malo o te hace pasar por un momento en el que te sientes incómodo, y además te pide que no le cuentes a nadie, ¿no crees que hay algo extraño allí? Piensa en un adulto en el que puedas confiar y háblale de cómo te sientes. Seguro te podrá dar un buen consejo.

 

 

“Es solo un juego”

Hay persona que creen que pueden agredirte, hacerte sentir mal u obligarte a hacer cosas que no quieres y después decir que “simplemente estaban jugando”. ¿Tú qué crees? En este tipo de casos es importante entender las señales y reconocer aquellas situaciones o personas que te hacen sentir incómodo o agredido, evitarlas y buscar ayuda con un adulto en el que confíes. Recuerda que tu cuerpo es solo tuyo y tú debes defenderlo.

 

“¡Ven te digo una cosa!”

Si estás en la calle y un desconocido intenta acercarse a ti, empieza a decirte cosas desagradables o a hacer bromas inapropiadas ¿qué crees que deberías hacer? Una opción podría ser alejarte y buscar un adulto de tu confianza a quien puedas contarle lo que sucede. A veces tu fuerza o tu inteligencia no será suficientes para enfrentar a un adulto, así que podría buscar un aliado para exigir respeto y enfrentar al agresor.

 

 

“Ay, es solo una foto”

Internet es todo un universo que puede funcionar como una buena herramienta para obtener información, conocer el mundo, jugar y estar en contacto con los seres queridos que están lejos. Sin embargo, hay personas que se aprovechan del mundo virtual para conversar con los  niños, ofrecerles una falsa amistad y preguntarles cosas acerca de su vida, ¿te ha pasado? Lo mejor en estos caso es ser reservado, no reveles información acerca de ti ni envíes fotos o videos tuyos ni de tu familia y desconfía de aquellas personas que solo has conocido a través de internet. Si sientes que alguien se está comportando de manera extraña contigo en la red,  cuéntale a un adulto cercano para que hagan algo al respecto y puedan evitar que otros niños sean engañados por personas en la red.

 

Estas son solo algunas situaciones en las que puedes exigir respeto, ¿cuáles otras se te ocurren y qué le recomendarías a los niños que las viven? Lo más importante es entender que así como respetas a niños y adultos, ellos también deben hacerlo contigo, ¡porque los niños también tienen voz y su opinión siempre cuenta!