(^ • ^) Escribe tu búsqueda

¡Este 2020 es año bisiesto! Eso quiere decir que si miras en el calendario febrero no tiene 28 días, ¡sino 29! Y si ahora, después de verificar, te estás preguntando esto por qué ocurre, aquí te lo vamos a contar.

Pero antes nos vamos a ir hasta el origen de ese calendario que hoy consultamos para saber en qué día estamos, cuándo cae nuestro cumpleaños o cuántos días faltan para el inicio de las vacaciones. 

Se conoce como Calendario Gregoriano, impuesto por el papa Gregorio XIII en 1582, quien, con la asesoría de científicos y astrónomos de la época, le hizo unos cambios al Calendario Juliano (existente desde el año 46 a.C) para mejorarlo, completarlo y resolver el problema de exactitud temporal que este ya tenía dado que los estudios del momento arrojaron que un año en realidad tiene 365 días, 5 horas, 48 minutos y 56 segundos, que es el tiempo real que tarda la Tierra en darle la vuelta completa al Sol. 

Así que el cambio que le hicieron al Calendario Gregoriano fue, justamente, ajustarlo a 365 días con un día adicional cada cuatro años.

Por esta razón es que existen los años bisiestos. Si estas horas, minutos y segundos se hubieran ignorado por completo, con el pasar de los años el calendario cambiaría y los ciclos de las estaciones climáticas no serían iguales. Es decir, el verano podría llegar en un mes diferente a junio en el hemisferio norte y a diciembre en el hemisferio sur. ¿Curioso, no?

Aunque el Calendario Gregoriano es el que se usa oficialmente en casi todo el mundo, cabe mencionar que algunos países, a pesar de que adoptaron oficialmente este calendario, mantienen el suyo para conservar sus costumbres populares y festividades religiosas. 

Es por eso que existen fiestas de año nuevo diferentes a las que celebramos nosotros todos los 1° de enero. ¿Te da curiosidad saberlas? Conoce a continuación otros calendarios en los que el año nuevo llega en otros días del año

Calendario Chino

Según este calendario ya estamos en el año 4717

El año chino tiene entre 353 y 355 días, y cada tres años se añade un mes extra para ajustar el tiempo (algo parecido al año bisiesto). A ese mes trece se le llama embolismal. 

Está regido por las fases de la Luna —y no por el Sol, como el Gregoriano— y consta de cinco ciclos de doce años de duración, cada uno representado por un animal. Así que si escuchas que este es el año de la rata es porque están hablando de este calendario, en el que también se incluyen los siguientes animales: toro, tigre, liebre, dragón, serpiente, caballo, oveja, mono, gallo, perro y cerdo. 

Su año nuevo tradicional llega entre el 21 de enero y 21 de febrero, cuando se dé la primera luna nueva. 

 

Calendario Islámico

Según este calendario estamos en el 1442

Este es el calendario de los musulmanes, se basa en el movimiento de la Luna y es un poco más corto que el Gregoriano. Dura 354 días y 355 en años bisiestos, y para ellos el cambio de año no tiene una fecha exacta, pero siempre se celebra el primer mes del año, llamado muharram —enero, para nosotros—.

 

Calendario Hebreo

Según este calendario estamos en el año 5781 

Consta de 12 meses y cada tres años existe un año bisiesto que dura 13 meses. El año nuevo, conocido como Rosh Hashana, lo reciben entre septiembre y octubre, pues según sus creencias en estos meses fue cuando Dios creó al mundo. Para este 2020 el año judío finaliza el 18 de septiembre. 

 

Calendario Maya

Aunque no existe una fecha exacta de cuándo los mayas celebraban el año nuevo, vale la pena mencionarlo pues podríamos decir que fue el primer calendario que existió en América. Es uno de los más exactos astronómicamente hablando y está dividido en 365 días. Pero resulta que los mayas no tenían uno sino varios calendarios que combinaban y utilizaban para diferentes fines: el haab, el tzolk'in, la rueda calendárica, y el de cuenta larga. Este último muy mencionado porque el inicio de ese calendario fue el 3 de agosto de 3.114 a. C. y finalizó el 12 de diciembre de 2012, de ahí la creencia de que el mundo se acabaría ese día, pero para los mayas en realidad era el comienzo de un nuevo ciclo. 

 

También te puede interesar: 

 

Te puede Interesar